martes, 6 de noviembre de 2007

Sunday Edo Sunday

El domingo amanece con una suave brisa matinal que me va despertando en esos pocos pasos que separan el hostel de un Seven-Eleven para comprar mi desayuno. Las horas de sueño no habían alivianado en nada mi sensación de decepción sobre Tokio y pensaba que quizás no había sido una gran idea sacar el boleto de vuelta con horario tan tarde(podés sacar boleto libre, pero no tenés asiento reservado).

La noche anterior tuve una conversación con el japonés que maneja el hostel y sirvió para confirmar que la increíble política ambiental que se aplica en Nagoya y Osaka, no tiene su correlato en Tokio. La suciedad de las calles, el caos de tránsito y la contaminación son cosas de todos los días en la gran metrópoli nipona.

Decidido a hacer al menos de Tokio una visita utilitaria para hacer alguna compra de electrónica, armé la agenda del día de tal manera de visitar desde temprano Akihabara. Para quienes vieron Clarin.com, presencié en vivo el lanzamiento del Super Mario Bros para Wii que fue furor, demostrado en que cortaron una avenida para facilitar el acceso de la gente (Wii: consola de videojuegos cuyos controles son joysticks que reproducen el movimiento de los brazos). Akihabara (aquijabára en fonética criolla) era una sucesión continua de pequeños y grandes locales de computación, fotografía y electrónica. Ideal para la compra de cámaras (precios inclusive más bajos que en USA) y accesorios, y también, para la compra de relojes. El panorama urbano seguí mostrando calles sucias, masas de gente y modernidad líquida. Si una tienda puede vender productos con este nombre que ven en la foto, entonces es evidente que comprende a sus consumidores.




Así parecía todo en Tokio... todo dura 3 minutos de felicidad. Me sentía lejos del Japón que había conocido. Una sensación rara de dejar un lugar totalmente distinto como Nagoya y llegar rapidamente a otro que no los podía asociar entre sí, salvo por los carteles en japonés. Inclusive las caras que uno ve en Tokio son distintas, con muchísima población occidental, y muchos turistas también. Aún estando ahora en un lugar mucho más turístico, extrañaba el anonimato y la sorpresa de ser un occidental en tierras interiores del Japón. Me resistía a creer que siguiera en el mismo país...

Akihabara duró un par de horitas (más que los 3 minutos de felicidad al menos) y sirvió para definitivamente tirar por la borda cualquier idea de comprar tecnología que involucre apretar números o letras. Está todo en alfabeto Kanji (símbolos japoneses). Además, los precios no son nada convenientes en celulares o notebooks y los modelos no son los de última generación (sí, es extraño...acá en Japón el mercado de notebooks usadas es impresionante...y siguen vendiendo VHS videograbadoras y casettes virgenes a pleno).

Saliendo de la lógica electrónica y volviendo en torno a otro punto de interés fuimos rumbo a Ueno Goen (Jardines de Ueno), donde está el Museo Nacional de Tokio y de Historia Natural, este último recomendado para niños. En ambos casos optamos por seguir mirando y volver hacia el distrito de Asakusa (asácsa, se pronuncia) donde está uno de los templos budistas más antiguos de Tokio, no sin previamente demorar unos 40 minutos en encontrar la boca de subte que correspondía a la línea que necesitabamos... (a esta altura imaginen el odio que tenía...eran las 3.30 de la tarde y yo intentando encontrar la estación de subteeee!!!). Llegamos a Asakusa gracias a la gentileza de otra turista que venía de ahí, y nos encontramos con esto....





Impresionante feria de artesanías y....muuuuucha genteeeeee. Pero acá sí que no importaba: el lugar lo valía, Asakusa fue lo más lindo de Tokio, lo más tradicional, sin lugar a dudas.

Se venía la noche y entonces empecé a pensar, ¿pero dónde corno está la modernidad exultante de esta bendita megalópoli de 15 millones de personas? Brillante idea: vamos al Sony Building en Ginza, el distrito donde el metro cuadrado está entre uno de los más caros del mundo (no pregunten, o quieren amargarse acaso?). El subte ya se mostraba más amigable y no hubo que hacer ni combinaciones y salimos directo al edificio desde la estación. Cosas tecnológicas interesantes en las que no profundizaré, nada que cambie la vida radicalmente, por ahora, sólo CD3MF (cosas de 3 minutos de felicidad).
Saliendo me encontré con la Tokio iluminada, fina y prolija de Ginza, con edificios modernos, otra cosa... Ginza es muy lindo, hay que reconocerlo.



Y cuando la agenda de cosas por visitar ya era una anécdota, volviendo hacia la estación del Shinkansen que estaba a unas 15 cuadras de ahí me topé con una joyita arquitectónica diseñada por un argentino: el Tokyo International Forum. Dificil la iluminación y apreciar en una sola foto pero lo intentaré mostrar.



Espectacular diseño.... Gracias Mariani por el consejo, lo valió entero!!! Cruzando por debajo de uno de los bloques de este edficio conectado por pasillos vidriados, encontré el shop del edificio (impecable!!!) y el Gohan Museum (Museo del Arroz!!). Desesperado por la cantidad de regalos que me iba a llevar del shop, agarré cuanta cosa peculiar se les ocurra y me fui directo a la caja (me sentía un argentino un Miami en los 90'!). Adelante mío había un pareja de japoneses con su hijita de unos 3 años que llevaba en la mano un muñequito como los que yo había comprado pero más chiquito. Hicieron un comentario en japonés que obviamente no entendí, pero que daba a entender que era amistoso por la sonrisa que me dirigieron muy respetuosamente (yo cargaba productos entre bolsas, mochila, etc, imaginen que ya volvia para Nagoya). Pagaron, se fueron, llegó mi turno en la caja, terminé de pagar y seguí mirando (acá no es costumbre agarrar cuanta cosa vas a comprar y despues pagar porque a los vendedores les agarra angustia, asi que recomiendan agarrar cosas y pagar y seguir mirando). En fin, seguí mirando después de comprar, y en eso siento que me hablan en japonés. Giro y estaban los padres de la nena diciendome "miyage" (regalo), y la nena agitando dos muñequitos como los que yo habia comprado pero más chiquitos... Yo me quedo mirando sorprendido...confirmo..."miyage"... "for me"? "Hai!" Entonces la nenita se acerca y me da el regalo... me agacho para recibirlo y le doy un beso a la nena. Me incorporo medio estupefacto y les agradecí con todo lo que se me había ocurrido en japonés en ese momento...

Pasaron unos minutos en los que se me empezaron a cruzar imágenes por la cabeza. Empecé a revivir 20 días de estar acá, a entender el efecto que este viaje me está haciendo... Salí del shop, me senté dos minutos en una banca en el espacio entre los dos bloques del TIF. Y me puse a llorar. Lloré por dentro y por fuera. Lloré por lo vivido y por todo lo que me queda. Lloré por todos los que están acá conmigo sin darse cuenta. Lloré por la incapacidad de contener tanta energía. Lloré por la emoción de un gesto tan mínimo y humano como infrecuente y valioso, por la mano cálida de dos desconocidos en el punto opuesto a mi tierra. Lloré por la sencillez de las cosas que nos hacen felices. Lloré en la capital nipona.

Entendí, después de que la emoción diera paso a un pensamiento racional, que Tokyo...

Tokyo también queda en Japón. Gracias desconocidos, gracias por recordármelo.

Este post está dedicado especialmente a mis viejos y a mi hermanita.

Vieja: no sabés lo que te extraño!!! Ojalá algún día podamos venir!!!! Te quiero mucho!!!

Viejo: "Oh, captain! My captain!" (sobre el pupitre) Te quiero mucho!!!

Pendex: volveremos juntos acá, lo prometo...

A los 3: Gracias... gracias por tanto, gracias por todo. Gracias por ser parte de quien soy hoy.

3 comentarios:

Ale dijo...

me hiciste llorar en serio guacho!!! se me empañan los anteojos con las lágrimas (por suerte puedo mirar por arriba de ellos, no sé para qué los uso...)
HERMOSO SER, MUY HERMOSO verte crecer así, intensamente, disfrutando cada instante.
La cita no podía ser mejor; si en algo logré transmitir un mensaje de "carpe diem" desbordo de orgullo.
Un beso muy grande, te quiero, papi

Babs Drake dijo...

ay tarado me hiciste llorar! encima que ando sensible estos días.

TE EXTRAÑO! =) Pero es re lindo todo lo q contás así q no quiero q vuelvas todavía, tenés más cosillas para vivir allá =D


Beso enorme

Babs

Hebe dijo...

Qué manera de moquear!!! Sos un dulce Ser. Qué maravilla poder sentir como lo estás haciendo. Te quiero mucho y no aflojes que hay mucho más para seguir creciendo. Qué hermosa manera de hacerlo y encima, conseguido a pulmón.