


Y que hoy es esto que ven....
Caminando por el hermoso parque que ahora recuerda esta tragedia de la humanidad (como está plasmado en el museo, el mensaje es que esto le pasó a la humanidad, no a Japón solamente), uno en cada paso se plantea como podemos haber llegado a semejante nivel de imbecilidad. ¿Como es posible que 140 mil personas hayan sido liquidadas, arrasadas, exterminadas? Descreo de la capacidad de cualquier ciencia social de obtener una respuesta satisfactoria a este interrogante. Eso me desespera y me hace pensar que sigue siendo posible, y que hoy, con Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Rusia, China y Pakistán con bombas atómicas en su poder, que sumadas dan 1 millón de veces la capacidad de la que explotó en Hiroshima, estamos mucho peor que antes, que necesitamos ponerle fin a esta imbecilidad creciente, porque ya no es un negocio, porque ya no es poder, es sencillamente imbecilidad. Todavía no comprenden que no habrá ganadores en un mundo arrasado, que no habrá lo que comprar, lo que gobernar, lo que ostentar, en la condición de humanidad extinta que quedará. Me desespera. Me angustia.

Miro el documental con las enfermedades desarrolladas por los habitantes que quedaron expuestos a la radiación. No hay consuelo. Miro el documental sobre las redes sociales destruídas e irreconstruibles tras la tragedia, los miles de huérfanos como resultado de la catástrofe. Llorar de tristeza, de bronca y de impotencia... la única emoción posible.
La esperanza de que chicos de colegio primario que visitan el lugar vayan comprendiendo que lo que sucedió es producto de la industria de la guerra es una ventanita de esperanza. Ojalá todos pudieran venir y vivirlo. Tu cabeza hace clic y empezás a entender que ya nada tiene sentido si en 10 segundos un maniático puede terminar con todo esto sólo para demostrar que tiene poder.La bomba atómica que Estados Unidos lanzó contra Hiroshima y la siguiente contra Nagasaki son otros de los exponentes de la imbecilidad humana que debemos combatir, con educación, con tolerancia, con compromiso, con derechos humanos, con transparencia y reciprocidad. La bomba atómica que el hombre lanzó contra el hombre: sí....una locura.


1 comentario:
Me dejaste sin palabras (¿eso es mucho no?). Y está tan cargado de emociones que hasta una lágrima intentó asomar. Un beso grande
Publicar un comentario